Ellos

Él, que me rascaba la espalda hasta que "esto ya está muy rojo". Él, que me pasaba a escondidas aquellos caramelos de cuba-libre que mamá siempre decía "no son para niños". Él, que todavía me debe dos masajes de veinte minutos pero que "eran para agosto del 2006". Él, que se lavaba la manos con lejía porque sino le olían a sulfato y "así quedan mucho más limpias". Él, que cuando iba de paseo me enseñaba lo ricos que estaban aquellos tallos y que "cuando era joven encontrabas muchos más". Él, con quien jugaba con los coches por el suelo, inventándonos carreteras, rotondas y aeropuertos porque "sólo tenemos los coches".

Ellos, que todavía están pero con los que ya no hago cosas como las de antes.